Isabela de Sagua: la aduana en ruinas (+ Fotos)

Se propuso en algún momento convertir el Partenón isabelino en un centro recreativo, pero ante la falta de financiamiento, el proyecto terminó en nada.
Isabela de Sagua: aduana en ruinas
 

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Construida inicialmente de madera en la primera mitad del siglo XIX, y luego modificada en 1929 con una edificación que aún preserva aires neoclásicos, la aduana de Isabela de Sagua recuerda al Partenón de Atenas.

(…) “de cimientos fuertes, tanto que ha resistido el embate de ciclones y la arremetida del mar”— Así describe la edificación la prensa local.

La edificación fue usada como Aduana para la entrada de mercancía al puerto de Isabela de Sagua, y es hoy una remembranza a los prósperos tiempos en que la zona costera tuvo auge mercantil, gracias al favorable posicionamiento en el centro y al norte de Cuba, también como uno de los puntos más cercanos a Estados Unidos.

El crecimiento económico de la ciudad pesquera estuvo impulsado por la industria azucarera, el puerto y la llegada del ferrocarril, además, funcionó como polo turístico con varios hoteles y Cayo Esquivel.

Cada movimiento marítimo fue registrado por la monumental aduana.

Hoy, la edificación de dos pisos, fachada de tres arcos en el primer nivel; cinco ventanales al frente en el segundo nivel, y el letrero que anunciaba la aduana desde lo lejos, se resiste al tiempo y el desuso que sufrió cuando, tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959, la pérdida del comercio supuso el abandono del inmueble.

Se propuso en algún momento convertir el Partenón isabelino en un centro recreativo, pero ante la falta de financiamiento, el proyecto terminó en nada.

Los curiosos que deciden explorar estas ruinas deben esperar a que el mar ceda el paso, pues el muelle que lo conectaba con tierra firme fue derribado.  

 

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